Messi …”Rinosinusitis crónica”

En España, descubrieron por qué vomita Messi en los partidos.
“Rinosinusitis crónica”
. Esa es la enfermedad que sufre Lionel Messi. Así lo afirmó el programa español “La Goleada”, que emitió un informe especial en la televisión de aquel país.

Ni un problema intestinal, ni de ansiedad. Ni nada. Según los periodistas del programa, se trata de una enfermedad más sencilla y nada grave. “La noticia nos llega del corazón del Barsa. Tenemos bien atado el asunto”, dijo el periodista Enrique Marqués.

“Lo que provoca las arcadas y en algunas ocasiones, el vómito, que no es siempre, es la rinosinusitis crónica, no alérgica”, explicaron. La versión, para que lo entiendan todos, es algo complicado de detectar y que no ofrece síntomas.

¿Qué le pasa? La enfermedad le produce la caída de moco, el cuerpo aumenta de calor por el esfuerzo físico y la tensión emotiva hace el resto. “Cuando se dan estas tres cosas, Messi empieza a escupir. Pasados 10 minutos, el cuerpo ya no tiene posibilidades de escupir el moco y es entonces cuando llegan las arcadas”, agregó el periodista.

River 1 Boca 1

Boca Juniors empató 1-1 con River Plate bajo torrencial lluvia.

El conjunto ‘Millonario’ igualó con el equipo ‘Xeneize’ en el Monumental de Núñez. Ambos cuadros terminaron con 10 jugadores .

Gentileza: Fútbol para Todos

Buenos Aires (AP). River Plate y Boca Juniors, en medio de un diluvio, igualaron 1-1 en el superclásico del fútbol argentino. Ambas escuadras acabaron con diez futbolistas. Con el empate, el conjunto ‘Millonario’ se mantiene como líder con 22 puntos.

Los zagueros centrales Lisandro Magallán para Boca en la primera etapa y Germán Pezzella para River en el complemento firmaron los goles de ese partido por la décima fecha. Cuando restan 27 puntos en juego, River sigue como único invicto y además sigue superando por ocho unidades a Boca.

Envuelto en una infernal lluvia y en lo más parecido a un ‘waterfútbol’, Magallán convirtió casi haciendo una pirueta desde el piso por el terreno resbaladizo en el estadio Monumental (22′), ante más de 60.000 hinchas, todos de River por la prohibición de público visitante para evitar episodios de violencia.

River tuvo el empate pero el uruguayo Rodrigo Mora envió un penal a las nubes a los 43 minutos, cuando le pegó muy abajo y la mandó muy arriba. En la jugada previa, el árbitro vio una mano que a todas luces no fue, según la reiteración de la televisión, y expulsó a su presunto infractor Fernando Gago.

En el complemento, a falta de doce minutos para el final, el recién ingresado Germán Pezzella anotó el empate final luego de un grosero error del arquero Agustín Orión, quien no pudo controlar el balón.

El defensor de River Ramiro Funes Mori fue expulsado a los 85 por juego brusco.

River vs. Boca

Se viene un superclásico diferente por varias razones. Después de muchos años, River y Boca serán protagonistas de un partido que promete mucho.

Pero, ¿qué hay en esa promesa que lo vuelve tan atractivo? Veamos las 5 razones por las que el partido, que se jugará el domingo a las 17.15, podría ser inolvidable.

1- Punto y banca
Después de muchos años, uno de los dos (esta vez, River) llega al partido con un claro dominio en el torneo local. Las demostraciones futbolísticas del equipo de Marcelo Gallardo han admirado a propios y extraños, y reconciliaron al hicha con la banda roja. Los buenos rendimientos lo han llevado a la punta del torneo. Mientras, del otro lado, Boca irá al Monumental con todas las de perder. Cambió de DT en medio del torneo (nada menos que Carlos Bianchi), su funcionamiento sigue siendo irregular y está a 8 puntos del “Millo”.

2- Un espectaculo para ver antes de morir
Aunque la referencia del diario inglés The Observer fue al partido pero jugado en la Bombonera, ¿quién no quiere ser testigo de un superclásico? Los británicos dijeron, hace algunos años, que el partido está en el puesto número uno de los 50 acontecimientos que cualquier aficionado al deporte debería cumplir antes de morirse.

3- Duelo de técnicos audaces
Marcelo Gallardo y Rodolfo Arruabarrerna son la avanzada de una nueva generación de técnicos en Argentina. Son audaces, estudiosos y quieren hacer de sus equipos modernas máquinas de fútbol asociado. River lo viene logrando mejor que Boca, pero en ambos equipos se nota un aire fresco muy necesario por estos lados. Sin dudas, las propuestas de ambos para el domingo serán similares: salir a jugar, sin especular como en otras épocas lo hicieron viejos estrategas del fútbol nacional.

4- La gloria o Devoto I
Boca podría dar el paso que le falta para dejar atrás una crisis profunda, que se cobró las presencias de los dos máximos ídolos del club de todos los tiempos. Porque Juan Román Riquelme y Carlos Bianchi se acaba de ir, por la puerta de atrás, y el hincha no olvida. Por eso, el presidente, Daniel Angelici, sabe que si, además pierde ante River, el año 2014 será de los peores que se le recuerden a Boca. Pero, si gana, el horizonte podría abrirse y “el Vasco” sumaría crédito.

5- La gloria o Devoto II
River viene arrasando. Aunque empató los últimos dos partidos, está invicto bajo la conducción de Gallardo y además, juega muy bien. Eso sí: la prueba de fuego es el domingo, ante Boca, el rival de toda la vida. Si le gana, habrá demostrado que “el Muñeco” es cosa seria y que va directo al bicampeonato (nada menos que después de Ramón Díaz). Pero, si pierde, volverán los fantasmas que suele traer Boca cada vez que enfrenta al “Millo”. Y, se sabe, una derrota en un superclásico puede ser un precio muy caro.

Argentina le ganó 4-2 a Alemania

Alemania vs Argentina: ‘Albicelestes’ golearon 4-2 al campeón de Brasil 2014.

Sergio Agüero (20’), Erick Lamela (40’), Federico Fernández (47’), Ángel Di María (50’) marcaron los tantos argentinos y André Schürrle (52’) y Mario Götze (77’) descontaron para los germanos.

http://youtu.be/Xn_Exa5ZcE0

Argentina venció 4-2 a Alemania en el partido amistoso jugado este miércoles en en el Esprit Arena de Düsseldorf, duelo que se convirtió en una revancha de la final de Brasil 2014.

Con goles de Sergio Agüero (20’), Erick Lamela (40’), Federico Fernández (47’) y Ángel Di María (50’), Gerardo ‘Tata’ Martino debutó al frente de la selección albiceleste doblegando al campeón del mundo, equipo para el que descontaron André Schürrle (52’) y Mario Götze (77’).

Si bien el plantel de Joachim Löw arrancó con varios cambios, los teutones buscaban repetir la historia de la final del mundial, cuando vencieron 1-0 con tanto de Götze, pero, esta vez, los sudamericanos, sin Lionel Messi, se sacaron el clavo de encima, al menos una parte, con Dí María en una fabulosa jornada.

El nuevo jugador del Manchester United habilitó los goles de sus compañeros y marcó un golazo para alegría de la afición porteña que ahora ya puede decir que fue más en la revancha.

Y es que el cuadro de Martino dominó el encuentro durante el primer tiempo, desequilibrando con Di María y poniendo en aprietos a Neuer. A los 20’, el volante jugó con el ‘Kun’ Agüero a espaldas de los defensores germanos, rematando al arquero alemán. Cuando los campeones del mundo reaccionaban, el ex Real Madrid llegó a la línea de fondo y centró para Lamela, quien de primera volvió a batir las redes teutonas.

Apenas empezado el segundo tiempo, los argentinos ampliaron el marcador. De cabeza, tras centro de Di María, Fernández puso el tercero y a los 50’, el mismo volante del Manchester, en una velada endiablada, encaró por la banda derecha, llegó al mano a mano con el recién ingresado Roman Weidenfeller, definiendo por encima de este. A partir de aquí, los subcampeones de Brasil 2014 bajaron el ritmo y regalaron el encuentro a los germanos.

A los 52’, Schürrle venció a Romero tras recibir un buen centro de Kroos desde la esquina izquierda y a los 77’, Götze, quien saltó al campo en el segundo tiempo, recogió un débil rechazo del golero argentino y marcó de primera. El score ya no se movería.

La contundencia de los dirigidos por Martino fue destacada por sus hinchas, quienes lamentaron que no jugaran de esta forma la reciente final del mundial. De hecho, lamentaron aquella ausencia de Di María, el futbolista que quiere arrebatar el rótulo de diferente a Lionel Messi. Nadie extrañó esta vez a la ‘Pulga’.

San Lorenzo ganó la Libertadores

El sueño de San Lorenzo se hizo realidad: ganó la Libertadores y es campeón de América.

San Lorenzo se sacó de encima una mochila muy pesada. Después de muchos años de búsqueda y tragos amargos, se consagró campeón de la Copa Libertadores de América. Fue una final durísima ante Nacional de Paraguay. No fue nada fácil. Néstor Ortigoza, de penal, metió el único gol de la noche en el Nuevo Gasómetro.
Botafogo, Independiente del Valle y Unión Española en la fase de grupos. Gremio en octavos. Cruzeiro en cuartos. Bolívar en semifinales. Nacional en la final. El Ciclón fue el mejor a lo largo de toda la Copa pese a algunas actuaciones flojas en la primera fase. De la mano de Edgardo Bauza, técnico argentino que se coronó en este torneo en 2008 con Liga de Quito, el Ciclón conquistó su primera Libertadores.
Nacional, en silencio, avanzó en la Copa y sorprendió cuando se metió en la final. Al igual que San Lorenzo, jugó su primera definición. Hoy San Lorenzo sufrió durante gran parte del primer tiempo pero Ramón Coronel, defensor del equipo paraguayo, cometió un infantil penal y Ortigoza, especialista en el tema, no falló: sutil derechazo al palo izquierdo del arquero.

Futbolísticamente no fue una final atractiva. Pero San Lorenzo consiguió un buen resultado en Asunción y hoy, pese a los nervios, ganó. Torrico; Buffarini, Cetto, Gentiletti, Mas; Villalba, Mercier, Ortigoza, Romagnoli; Cauteruccio y Matos fueron los titulares en la histórica noche del Bajo Flores. Gonzalo Verón, Kalinski y Kannemann se sumaron en el segundo tiempo. Nombres que quedarán para siempre en la memoria del hincha.

San Lorenzo empató con Nacional

Por la primera final de la Copa Libertadores, con un gol de Mauro Matos, el conjunto de Edgardo Bauza se había puesto en ventaja, pero Julio Santa Cruz estableció el 1 a 1 definitivo. La revancha será dentro de siete días

San Lorenzo llegó a Asunción para disputar uno de los partidos más importantes de su historia. La ansiada Copa Libertadores estaba a 120 minutos de llegar a las vitrinas de Boedo, y el “Ciclón” afrontó la primera final ante un rival que tenía las mismas necesidades, ya que Olimpia tampoco cuenta con el cetro más importante del continente.

El Defensores del Chaco se inundó con una lluvia de papeles blancos cuando los conducidos por Gustavo Morinigo saltaron al campo de juego con el objetivo de lograr la hazaña. El conmovedor recibimiento poco le importó a un “Cuervo” que salió a presionar desde las primeras acciones del espectáculo.

Las combinaciones entre Emanuel Más y Leandro Romagnoli por el sector izquierdo del ataque visitante pusieron en jaque al arco defendido por Ignacio Don. En cambio, el dueño de casa apostaba sus agresiones a la velocidad de Juan Arguello.

Cuando promediaba el primer capítulo el representante argentino tuvo la oportunidad de abrir el marcador. Si bien la jugada se formó de un modo muy desprolijo, donde hubo una serie de rebotes que favorecieron a los “blaugranas”, las intervenciones del “Pipi”, junto con las de Mauro Matos y Nacho Piatti inquietaron a la defensa local. El dominio era de los porteños, pero los paraguayos también mantenían inquieta a la última línea de su rival.

El exceso de confianza de Sebastián Torrico pudo representar un costo muy elevado para el conjunto del “Patón”. A través de dos tiros de esquina, Nacional estuvo muy cerca de anotar el primer tanto: en el primero, el ex arquero de Godoy Cruz falló en la salida y Freddy Bareiro no consiguió capitalizar el error ajeno. En el segundo, el guardameta optó por quedarse sobre la línea y José Leonardo Cáceres rozó el travesaño.

La notable idea que planteó Bauza, amparada en el doble cinco compuesto por Néstor Ortigoza y Juan Mercier fue fundamental para que San Lorenzo se permita soñar con hacer historia. Más allá del empate agónico que consiguió Julio Santa Cruz, en el Bajo Flores ya están preparando una fiesta inolvidable. Si bien la llave todavía está abierta, los del “Patón” son consientes del acontecimiento que van a vivir en su propia casa. El aspecto anímico será uno de los elementos más influyentes para que el Pedro Bidegain observe a los “Cuervos” volar hacia la gloria, aunque enfrente van a tener a un Nacional, que no les facilitará su trabajo.

San Lorenzo en la final de la Libertadores

Copa Libertadores.
En el Hernando Siles de La Paz, perdió 1-0 con Bolívar (la ida había sido 5-0) y accedió a la serie decisiva donde enfrentará a Nacional de Paraguay, otro debutante en esa instancia. El miércoles se jugará la ida en Asunción.

Como ante el último capítulo de una telenovela medio pelo, los hinchas de San Lorenzo se sentaron a presenciar el final de una historia que, más allá de algún enojo, una pizquita de incertidumbre o algo de nerviosismo, ya palpitaban que tendría un desenlace feliz. Porque el guión estaba casi íntegramente escrito desde el miércoles pasado, tras el 5 a 0 en el Nuevo Gasómetro. Los 90 minutos en La Paz no dieron lugar para cambios de libreto: el Ciclón perdió 1 a 0 con Bolívar, en el partido de vuelta de una de las llaves de semifinal de la Copa Libertadores, pero gracias al 5 a 0 de la ida se metió por primera vez en su historia en la final del certamen. El próximo miércoles se jugará la mitad del trofeo ante Nacional de Paraguay en el Defensores del Chaco de Asunción, mientras que 13 de agosto definirá en el Bajo Flores.

Con la abultadísima ventaja construida siete días atrás y con el cuco de la altura como telón de fondo, las estrategias estuvieron muy claras desde el pitazo inicial, luego del minuto de silencio que se realizó en el Hernando Siles por el fallecimiento de Julio Humberto Grondona. El local buscando sin tregua un tanto rápido que alimentara su flaca ilusión y la visita replegándose, administrando renta y energía y apostando por algún contragolpe.

Más allá del espejismo de un intento de José Sánchez Capdevilla a los 8 minutos, quien bordó por la izquierda una maniobra personal que terminó con un disparo bombeado que rozó el travesaño y salió, y de que el balón pasaba más tiempo en los pies de jugadores de uniforme celeste, el conjunto de Edgardo Bauza se mostró sólido y avidenció tener el encuentro controlado en la primera etapa.

Como era previsible, el transcurso de los minutos y el marcador cerrado le sumaron una carga extra al equipo del vasco Xabier Azkargorta, al que le faltó lucidez para gestar juego y se limitó a buscar con centros muy previsibles y remates desde larga distancia. Por su parte, San Lorenzo, alentado por dos mil hinchas en el Hernando Siles, se recostó sobre el manejo de Leandro Romagnoli y la dinámica por la banda derecha de Héctor Villalba para salir del fondo y llevar el juego lejos del arco de Sebastián Torrico.

Así, apenas un tiro libre de Juan Callejón que salió muy cerca del palo derecho logró arrancar algún grito de los simpatizantes locales antes del final del primer capítulo, mientras que el Ciclón avisó con un par de contras, a través de Nicolás Blandi e Ignacio Piatti.

Tras el entretiempo, los bolivianos salieron con bríos renovados y antes de que transcurrieran los primeros 60 segundos ya habían acariciado la apertura, pero José Chávez Sánchez remató desviado desde el borde del área chica. Fue la primera gota de un chubasco que en los primeros 15 minutos tuvo al gol tocando la puerta del arco de Torrico. Pero Bolívar no pudo ni con una media vuelta de Juan Arce que el guardavalla desvió al córner ni con un cabezazo de Ronald Eguino, sin marca y desde inmejorable posición, que besó el travesaño.

El ingreso de Walter Kannemann por Piatti no fue más que un indicio de lo que ya se percibía: que el equipo de Bauza había renunciado a pegar de contragolpe y se organizaba en su terreno para cuidar el cero ante un adversario que seguía apretando, pero cuyas llegadas se fueron haciendo cada vez más esporádicas.

El correr de los minutos, la sensación de historia liquidada, las dificultades en la elaboración de los locales y el conformismo de la visita configuraron un tramo final de partido chato, que apenas se vio alterado por un bombazo desde la izquierda del ingresado Rudy Cardozo que Torrico despejó con los puños y por la volea de Gerardo Yecerotte, ya en tiempo de descuento, que valió el gol del honor para los bolivianos. El pitazo final del ecuatoriano Carlos Vera depositó a San Lorenzo ante una oportunidad única en su historia. La semana próxima, en Asunción, intentará dar un paso más hacia ese trofeo históricamente esquivo.

Murió Julio Grondona: el histórico jefe del fútbol argentino

El presidente de la AFA, Julio Grondona falleció este miércoles tras sufrir un paro cardíaco antes de ingresar al quirófano para ser operado de urgencia por una insuficiencia cardíaca.
Grondona había ingresado al sanatorio Mitre esta mañana tras sufrir una descompensación en su domicilio, pero su salud se fue debilitando con el paso de las horas. Según informaron fuentes de la AFA, falleció a las 12.50.
Grondona, de 82 años, se descompuso esta madrugada en su domicilio y fue trasladado al sanatorio Mitre, donde quedó internado en el sector de cardiología acompañado por su hijo Humberto, técnico del seleccionado Sub-20.
En un principio, desde la Asociación de Fútbol se había dicho que solo había sufrido una “leve indisposición” y que permanecería internado por 48 horas a causa de su edad, pero el cuadro se agravó.
Fue presidente de la AFA desde 1979 y tenía programado para este miércoles a la tarde una conferencia de prensa junto a Sabella, el técnico saliente de la Selección.
En los últimos años, por problemas intestinales, Grondona fue tratado tanto en el país como en Suiza, sede de la FIFA.
El “mandamás” del fútbol
Fue el nombre del poder en el fútbol argentino. Durante 35 años fue el presidente y casi la única referencia de poder en la AFA. Bajo su mandato pasaron nueve Mundiales, 10 entrenadores de la selección.
Bajo su liderazgo la selección mayor fue campeona del mundo en 1986 y se lograron seis títulos mundiales con las juveniles, pero también durante su mandato se tejió un manto de corrupción, y de control total. En el medio, la AFA negoció contratos millonarios con el Grupo Clarín, luego lo disolvió, y se asoció al gobierno, para firmar otro contrato millonario. Convivió con la dictadura militar, con la salida a la democracia, con los 90′ de Carlos Menem, y luego se asoció con el gobierno de los Kirchner. Siempre salió bien parado.
Su gestión también produjo las mayores reformas de la historia del fútbol nacional, durante la cual la selección obtuvo el Campeonato Mundial de México-86, cinco mundiales sub 20 (1979, 1995, 1997, 2001, 2005 y 2007), dos medallas de Oro en Juegos Olímpicos (Atenas-2004 y Pekín-2008) y las Copas Américas de 1991 y 1993.
Fue el mismo que alentó a Maradona como jugador, que se peleó, que lo volvió a traer como DT de la selección y que lo volvió a expulsar hacia afuera del sistema y hasta tratarlo de “mufa” en el Mundial.
Todo el fútbol argentino de los últimos 30 años está marcado por su presencia. También el Sudamericano, donde Grondona era referencia absoluta. Y la FIFA, donde seguía siendo vicepresidente, a pesar de que, como reconoció varias veces, apenas sabía un par de frases en inglés.
Ferretero de oficio, tenía un anillo al que recurría para repetir una frase que lo acompañaba en momentos altos y bajos: “Todo pasa”. Con esa filosofía sobrevivió políticamente a todo, y a todos. Y murió aún como uno de los hombres más poderosos del mundo del fútbol.
El futuro del fútbol argentino
La noticia del fallecimiento abrió un interrogante respecto al nuevo dueño del sillón presidencial de la AFA.

Apenas se conoció la noticia, Luis Segura pasó a ocupar ese lugar de manera automática. El máximo dirigente de Argentinos Juniors (lo es desde el 2002) asumió ese rol por ser el vicepresidente 1° de la institución, por ende el primero en la cadena de acefalía. Será la cabeza principal en Viamonte hasta que se designe nuevo presidente.
Otro tema que queda abierto es el reemplazo de Alejandro Sabella frente al seleccionado nacional que tenía previsto brindar una conferencia de prensa esta tarde para explicar los motivos de su dimisión.
El nombre elegido desde AFA para encargarse de la selección es el de Gerardo Martino. El Tata, quien cuestionó los manejos de la calle viamonte, no tenía la completa aprobación por parte de Grondona. Sin embargo ahora deberá esperar para saber que será de su futuro.
El próximo lunes se reuniría la comisión directiva para saber cómo seguirá el fútbol argentino. Resolver quien se hará cargo de AFA y quien manejará a la selección.

Torneo de Primera

En el arranque del torneo, se medirán Godoy Cruz-Banfield el viernes a las 18. A su término, desde las 20.30, jugarán Rosario Central y Quilmes A.C. El sábado se disputarán dos partidos, cuatro el domingo y uno el lunes. Por otra parte, el encuentro entre Lanús y Belgrano fue postergado.

 

sí se jugará la 1a. fecha de Primera División:

 

Viernes 1 de agosto
18.00– Godoy Cruz Antonio Tomba-Banfield
20.30– Rosario Central-Quilmes A.C.

 

Sábado 2 de agosto
17.15– Arsenal F.C.-Estudiantes de La Plata
20.30– Defensa y Justicia-Racing Club

 

Domingo 3 de agosto
15.15– Independiente-Atlético de Rafaela
17.15– San Lorenzo-Olimpo de Bahía Blanca
18.30– Boca Juniors-Newell’s Old Boys
21.30– Gimnasia y Esgrima La Plata-River Plate

 

Lunes 4 de agosto
20.30– Tigre-Vélez Sarsfield

 

Postergado
Lanús-Belgrano de Córdoba

 

Alemania campeón

La selección de Alemania logró el título de campeón del Mundial de Brasil-2014 al vencer 1-0 a la de Argentina con gol de Mario Götze, en el estadio Maracaná de Río de Janeiro. (Vea aquí: Las mejores fotos de la final entre Argentina y Alemania).
Las imágenes aún se confunden unas con otras, evocan la victoria y la derrota. Está la carrera feliz de los alemanes para abrazarse con la gloria tras el pitazo final, hasta formar una montaña blanca de triunfo. Está la cabeza gacha de Lionel Messi y todos los argentinos. Esta la sonrisa de niño dichoso de Mario Götze o también las lágrimas de los gauchos del lado sur del estadio Maracaná. (Vea también: En imágenes, la Ceremonia de Clausura del Mundial de Brasil-2014).
Pero la imagen sublime, la que ya está en la posteridad, nos la regalaron los alemanes a los 112 minutos. A esa altura del partido, como si recién acabara de empezar, Andre Schürrle corrió a toda velocidad por la banda izquierda, ganó el espacio y libre como el viento le pasó la pelota con la precisión de un cirujano a Götze, quien la paró de pecho, dejó que se cayera dócil junto a su pie izquierdo y la mandó con potencia al fondo de la red.
¡Gooooooooolllllllll! El estadio Maracaná retumbó con el grito alemán, como debió retumbar cada lugar del planeta donde los teutones y sus seguidores lo festejaron. Ese gol, después de la maravillosa maniobra colectiva, bastó para el triunfo 1-0 frente a Argentina en una intensa final de 120 minutos en la que Alemania conquistó su cuarto título del mundo.
Por eso, aquella imagen es la más importante de todas, la que eriza la piel, la que decide el destino ganador de los germanos y el perdedor de los albicelestes.